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sábado, 5 de enero de 2008

Y si tu regalo lo trae ARBATAN??????

Viste cuando crees que ya viste o leiste todo!!! no es asi. En minutouno.com encontre lo siguiente y lo comparto con ustedes...

El cuarto rey mago llegó 33 años tarde al nacimiento de Jesús

Perdón niños... pero parece que los reyes magos no habrían llegado el 6 de enero sino alrededor del 21 de marzo del año 5 antes de Cristo. Además, para seguir con las decepciones parece que no eran tres sino cuatro.

Eso, por lo menos, dice el astrónomo Mark Kidger, del Centro Europeo de Astronomía Espacial (Esac por sus siglas en inglés).

Según Kidger, Arbatán, el cuarto en cuestión y quien iba por su cuenta, podría haber perdido la referencia porque una semana antes del nacimiento del Mesías, la Luna estuvo en conjunción con la estrella nova y tapaba su luz. Habría salido junto a Melchor, Gaspar y Baltasar y se habría perdido de sus compañeros de ruta ya que era un hombre muy caritativo y paraba con regularidad a ayudar a quien lo necesitara en el camino. Así fue dejando todo lo que llevaba a Jerusalén para su encuentro con el Mesías. Mientras los tres famosos reyes que hoy se conocen llevaban oro, incienso y mirra en sus camellos, Arbatán solo llevaba vino y especias que cargaba en burros, además de tres preciosas joyas -un zafiro, un rubí y una perla- que no pudo ofrecerle el día de su nacimiento, ya que llegó un poco tarde... Habría llegado para su crucifixión.

Los “reyes” que venían de Oriente eran en realidad astrónomos que pasaban sus días mirando las estrellas. Así interpretaban las “señales” que veían en ellas. Los cuatro magos salieron del Mar Caspio, a unos 1.300 kilómetros de Belén, en busca del Mesías para entregarle las ofrendas guiados por la gran estrella de Navidad. Un fenómeno que astrónomos de todo el mundo han intentado analizar a lo largo de la historia, y que algunos han identificado con cometas como el Halley, aunque este apareció en el año 12 antes de Cristo.Arbatán, quien llegó 33 años más tarde tras un periplo que lo llevó por Egipto, Galilea y Betania, decidió darle la última de sus ofrendas, la perla, a una esclava que iba a ser juzgada a pocos metros de donde acababa de ser crucificado Jesucristo. Era el mediodía de un viernes antes de Pascua. Arbatán se sentía frustrado porque no había podido concretar la “misión” de ver al Mesías y entregarle sus ofrendas. Cuando vio a Jesús en la cruz pidió perdón por haber llegado tarde. Y el Mesías le habría respondido que estaría junto a él en el paraíso por lo que había hecho por sus hermanos. “Al contrario de lo que piensas tú me encontraste durante toda tu vida. Muchas gracias por tantos regalos de amor”, dicen las leyendas que habría dicho Jesús.

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